Escribí esta historia hace ya unos años, estando en segundo de la ESO.
Mira en lo que nos hemos convertido. Tu sentada ante el televisor. Y yo…. Sí, yo estoy aún aquí, contigo. Pero no me quieres escuchar y yo ya no sé cómo solucionarlo. No sé cómo hemos podido llegar a esto. ¿Por qué no dejas de mirar la televisión y me miras a mí? No entiendo nada. ¿Dónde has ido? ¿Dónde he ido yo? ¿Dónde estamos? Nada de esto tiene sentido. Me gustaría que volvieras y que todo fuera como antes pero he acabado comprendiendo que no es posible.
Publicado en Revista Leguein Leguein
LA LEYENDA DEL SORBE
Estos vídeos se corresponden con dos de los textos que se leyeron en Breus. El poema será incluido en breve
ESTACIONES
Escribo estas líneas para decirte que lo que pasó aquella noche nunca existió. Para que olvides lo que olvidé una hora más tarde de que todo sucediera. No quiero dejar de dormir en tu cama porque ya duermo demasiado acompañada de soledad. Vi algo que creí que nunca podría ver en ti. Sin embargo hace un tiempo tu viste en mí lo que no era, lo que no soy. Me conocías poco y aún así confiaste en mí y me diste tu mano. No puedo abandonarte yo ahora, pues eso no sería demostrarte lo que siento, ni que aquel día que decidiste ayudarme mereciera la pena.
Yo, igual que tu sabías cómo era (mejor aún, quién era), también sé quién eres y sobretodo quien no eres. Por eso siento que debo seguir dándote lo que te doy todos los días. Por eso siento que mi vida sigue siendo tuya, que mi razón no la voy a dejar escapar tan fácilmente por un error que algún día pueda cometer yo.
Está lejos el día que no te pueda perdonar algo porque todos los días me demuestras que eres la persona que creo que eres. No me harías feliz sino fuera así. Te llevo en la mano y nunca he dejado de llevarte. Todos los días te siento aunque no estés a mi lado porque te llevo a todas partes conmigo y con el miedo a perderte. Y aunque te perdiera te seguiría llevando, pues antes de que me lo dieras ya te llevaba en mi corazón, que aún sigue siendo tuyo.
No quiero hablar más de lo que quiero que no hubiese pasado.
Voy a echarme a dormir
e intentar descansar
pero antes debería
desabrochar la camisa
de tu ausencia
Me asfixia esta soledad,
la lejanía de tus palabras
y el sentimiento de no poder
abrazar la realidad que perdí,
los susurros que aún sigo oyendo
aunque has apagado tu voz para mi.
Una vez más...
Una
vez
más
para poder irme y dejarte contigo.
Se me fue la razón
de todas mis razones,
se fue.
Me iré yo también
no puedo estar
no puedo
sin mi razón,
sin ti.
Lo siento.
Más no puedo seguir aquí.
Iré a donde tú vayas
y hacia allí voy
Aquí no hay nada ya.
Este es el segundo de mis textos, Estaciones, leído en Breus.
De nuevo el programa Breus ha seleccionado uno de mis textos para que los oyentes puedan escucharlo. Aquí dejo la parte del programa dedicada a mi texto.
Programa 104 Breus.
Esa noche se oyó un aullido. Pero como por los alrededores era común la existencia de los lobos nadie le dio importancia A la mañana siguiente el padre Aurelio se levantó y fue a buscar a su sobrina a la habitación, pero no estaba y supuso que aparecería más tarde. Al mediodía oyó a los vecinos decir que habían encontrado restos de un vestido de una muchacha joven. El padre se acercó al corrillo y vio los restos del que había sido el vestido de su sobrina. La joven apareció unos días después con su vestido harapiento. El cura le preguntó donde había estado pero la joven sabía que no podía decir la verdad pues nadie le creería, así optó por hacerle creer a su tío que estaba en con un fuerte trauma. Nadie volvió a hablar de ello hasta que volvió a desaparecer por segunda vez y por un tiempo más largo cuando le contó al padre Aurelio que había conocido a un joven de un pueblo cercano. Así le creyó el padre. Pero los rumores seguían creciendo entre la gente que llegaba a decir que aquel muchacho no era de ningún pueblo, sino que vivía solo en el interior del bosque y que baja al pueblo en las fiestas. Pero realmente nadie sabía quien era y que no era humano. En efecto hacia poco habían sido las fiestas y sin percatarse de que había luna llena bajó al pueblo, conoció a la joven y la convirtió en mujer-lobo. De nuevo la joven oyó el aullido de su amado y fue a su encuentro, pero esta vez no iba sola. El padre no se fiaba ya de su sobrina y aunque no daba mucho crédito a los cotilleos del pueblo la siguió. De golpe se encontró a los dos jóvenes desnudos. Cuando se marchaba la luna estaba siendo descubierta y los dos tomaban la figura del lobo. El cura echó a correr por el bosque pero se chocó con un cazador. Le quitó la escopeta de las manos y se dio media vuelta. Estaba frente a las dos criaturas del demonio. La bala fue tan certera que sirvió para matar al hombre-lobo sobre quien se puso a dos patas la mujer-lobo y echó el aullido que se oiría en las aldeas más cercanas. Antes de salir corriendo hasta las profundidades del bosque donde la noche se iba haciendo día al mismo tiempo que la loba se iba convirtiendo en mujer hasta que cansada se sentó en una piedra Y según cuenta la leyenda tales fueron sus lágrimas que dieron lugar al río que surca esta aldea y convirtieron a su amado en la estatua que marca el fin de este río
Esta mañana (8.octubre.08) en la edición impresa del diario gratuito 20 minutos ha sido publicado uno de mis poemas. Así que aquí dejo el poema y el enlance en el que poder leerlo en la versión impresa de Madrid.El poema aparece en la página ocho.
Vosotros, que surcáis los vientos,
buscadle y encontradle.
Este mensaje entregadle:
Decidle que me estoy ahogando
en este mar de lágrimas y esperanzas,
que me estoy consumiendo
día a día, noche tras noche amándole.
Este mensaje entregadle:
Decidle que me estoy ahogando
en este mar de lágrimas y esperanzas,
que me estoy consumiendo
día a día, noche tras noche amándole.
Decirle que me voy muriendo,
que lenta y pausada es mi agonía.
Vosotros, buscadle, encontradle.
que lenta y pausada es mi agonía.
Vosotros, buscadle, encontradle.
Y decidle que mi cuerpo se queda
quieto y callado,
gritando los silencios, esperándole,
mientras mi alma errante le busca.
quieto y callado,
gritando los silencios, esperándole,
mientras mi alma errante le busca.
El silencio se adueña del tiempo,
el aliento de la soledad atrapa las horas,
el recuerdo retiene mi mente.
Parce que…
I need you
¿pour quoi tu n´est pas ici?
Je te faut
Je t´espere,
Ici,
Mais je suis suele
Pensar que estás tan cerca
que podría tocar el cielo
si salgo de aquí
Mais
Je ne peux pas plus
Je veux te voir
Je pense à toi tout le temps
Buscaré el minuto
en el que podamos volver a ser
quiero más que tu voz
a través del frío
Je t´aime
el aliento de la soledad atrapa las horas,
el recuerdo retiene mi mente.
Parce que…
I need you
¿pour quoi tu n´est pas ici?
Je te faut
Je t´espere,
Ici,
Mais je suis suele
Pensar que estás tan cerca
que podría tocar el cielo
si salgo de aquí
Mais
Je ne peux pas plus
Je veux te voir
Je pense à toi tout le temps
Buscaré el minuto
en el que podamos volver a ser
quiero más que tu voz
a través del frío
Je t´aime
Dime que pasa por tu cabeza en este momento.
…..
No es cierto
….
Pues no hables. Cállate y escúchame que yo si tengo algo que decirte.
…..
Dime por qué lloras si todo es igual que antes, si nada ha cambiado nunca. Porqué malgastas el tiempo en llamadas que se quedarán sin contestar. Deja de hacer perdidas al número de la suerte. Tú nunca la tuviste y nunca la tendrás. Naciste con un pan debajo del brazo, pero un pan chamuscado y ya empezado. Recuerdo haberte visto en aquella cuna entre tantas otras y ver cómo una estrella caía una y otra vez sobre las pequeñas cabezas que te rodeaban pero a la tuya, siento decirlo, cayó un trozo de roca seca y sin vida.
Desde entonces todo ha sido igual. No lo intentes más. Por mucho que te digan que creas, que seas positiva y que mires con esperanza dalo todo por perdido que ni siquiera ha empezado el juego cuando ya todos saben ya quien ha ganado. El mismo que antes de ayer estaba en la cuna de al lado y lo tuvo todo, sin hacer nada hasta el momento justo.
Pero tampoco tires la toalla o darás a los demás el gusto de verte perdedor, sin haber luchado. No des esa facilidad a tus rivales. Son muchos, ya lo sé. Aparecen juntitos, y siempre en compañía como si dos mujeres fuesen al servicio más cercano para contarse sus chismes y reírse de lo fácil que les ha sido ganar el juego al que ni siquiera han jugado.

